DIARIO DE UN DIRECTOR. Día 2. La simpleza de la escritura.

No es el momento de ahondar en detalles de localizaciones, decorados o elementos que no aportan nada en la trama. La escritura debe ser más simple.


Han pasado semanas y aquellos papeles y anotaciones no hacen el esfuerzo por mí. Pero algo está empezando a cambiar.

He leído varios guiones originales, entre ellos, Casablanca. ¡Qué sencillez! Me he quedado impresionado por lo simple que es su escritura. Eso me da qué pensar. Tengo que escribir frases simples, no tengo que recrearme en adjetivos ni adornar con elementos que no aporten nada a la trama. Intentaré ser lo más directo posible, luego habrá tiempo de volver a reescribir.

¿Qué hago? ¿Dejo que una localización me condicione? ¿O dejo volar mi imaginación y ya veremos después? Pues creo que un poco de todo. En un principio creo que estaría bien el dejarse llevar y escribir tal y como te salga. Luego revisar y adaptar quizás a la localización que se tiene prevista, pero recuerda que a veces las localizaciones se caen, bien porque no consigues los permisos, porque tienes que pagar un dinero que no tienes o bien porque has reubicado a los personajes en otro sitio.

Así que al principio no tengo que describir una localización, simplemente tengo que situar a un personaje en ella y hacer que realice una acción, así de simple. Luego, el director de arte, el encargado de localizar o quien sea (si tengo a ese quien sea) construirá o buscará el entorno para visualizar al personaje en aquella situación. Por tanto, el guión no debe complicarse con detalles sin influencia alguna en la trama, eso para empezar.

 

book - infocortos

 

Mientras, sigo navegando por la red en busca del arca perdida, en busca de la llave secreta que abra el cofre donde se guarda el interruptor que encienda mi intelecto y me dé alas para poder escribir con mayor claridad. He encontrado un blog sobre escritura de guión que me ha dado otro empujoncito necesario para mejorar o para animarme a hacer ciertas cosas o a rellenar ciertos huecos anímicos que me hacen flojear a la hora de escribir, que esa es otra, la predisposición mental del momento. Leeré sus artículos a ver si me ayudan. Pero debo tener cuidado con pasar demasiado tiempo entre sus páginas, a veces me ha pasado que el tiempo se me ha ido mientras lo buscaba… sobretodo en las redes sociales, telarañas cibernéticas que me atrapan de vez en cuando y de las que me es imposible salir, al menos, con la misma rapidez con la que me agarran estas (malditas y benditas) redes sociales.

La escritura está empezando a fluir, pero necesito más tiempo y practicar más. Los textos del guión deben ser simples, claros y sin adornos que ralenticen el ritmo de la historia.

Sencillez en la escritura y fluidez en la lectura, eso es lo importante.