Números. “914”, un cortometraje de Luz Sánchez-Mejías y Alejandro Toro

Un cortometraje cuidado en todos sus aspectos tanto técnicos como artísticos, con una sensación de gran trabajo en conjunto.


números - contamos historias - infocortos

Jiuyaosi“, eso es lo que nos encontramos cuando Luz Sánchez-Mejías y Alejandro Toro nos presentan su cortometraje “914” dentro del proyecto Números. De inmediato nos invade la curiosidad de saber qué significa “jiuyaosi“, y no es ni más ni menos que el propio título del cortometraje, con la peculiaridad de que también quiere decir otra cosa, la cual nos descubren sus directores en el cortometraje, y cuyo significado es diferenciado simplemente por el tono en el que se dice.

914” es un cortometraje que nos sorprende, así, de primeras, por el idioma elegido, el chino mandarín, a pesar de estar rodado en Sevilla y cuya lengua sólo lo conocían la directora, Luz Sánchez-Mejías, y los propios actores.

 

914 Luz Sanchez Mejias - infocortosLuz Sánchez-Mejías

 

Luz, sin ir más lejos, actualmente prepara un proyecto documental inspirado por sus viajes a China y Singapur y cuyo interés por la cultura asiática la ha llevado cursar 4 años de chino en el Instituto de Idiomas. Esta joven directora comienza a trabajar en La Claqueta como editora poco antes de finalizar sus estudios en Comunicación Audiovisual. En la productora compagina trabajos de publicidad para marcas como Heineken, Red Bull, Cruzampo y Oriflame, además de trabajos en documentales como Ignacio Sánchez Megías, Bécquer Desconocido o 30 años de Oscuridad. Se traslada a Barcelona para cursar el Máster en Montaje Cinematográfico de la ESCAC y obtiene la Beca ARGO Canadá donde trabajará en Nuevo Mundo TV.

914” posee una fotografía muy cuidada, de la que se ha encargado el co-director del cortometraje, Alejandro Toro, Licenciado en Comunicación Audiovisual. Alejandro es cofundador de la productora Neipol Films y codirector de la plataforma web Carab.tv, formando parte del programa Yuzz de Jóvenes Emprendedores de la Fundación Banesto en 2012. Ha realizado varios videoclips para el grupo musical The Milkyway Express y ha escrito, dirigido y editado diferentes cortometrajes, obteniendo el premio RTVA a la Creación Audiovisual Andaluza por “La mesa partida”. Además de ello, ha trabajado en los documentales “La Vida en Llamas” (David Beriain, La Claqueta, 93 Metros, Discovery Channel), “Alcalá-Zamora, La Tercera España” (Jose F. Ortuño y Fátima de Los Santos, La Claqueta) y en los largometrajes  “Encontrados en NYC” (Daniel Zarandieta, A Films) y “Asesinos Inocentes” (Gonzalo Bendala, Áralan Films). Compagina la dirección de fotografía con proyectos en ámbito publicitario para marcas como Heineken, Oriflame o Red-Bull.

 

914 Alejandro Toro - infocortosAlejandro Toro

 

Contactamos con los directores de “914” y preguntamos sobre su proyecto. Nos respondieron, a veces como un “super yo”, difícil de discernir entre uno y otro, y en otras ocasiones, cada uno aportó su grano de arena y su visión particular a cada pregunta. Aquí está el resultado:

 

INFOCORTOS: ¿De qué trata la historia?

LUZ Y ALEJANDRO: Trata de dos familiares lejanos, casi desconocidos, que por circunstancias ajenas a ellos se ven obligados a pasar un día juntos en la carretera. Al principio su relación es incómoda y tensa, pero a medida que avanza el día se van entendiendo mejor.

 

INFOCORTOS: ¿Cuál es el germen? ¿De dónde surgió la idea?

LUZ:  Estábamos poniéndonos de acuerdo en qué queríamos de nuestra historia y qué no. Queríamos hacer un corto para Números, y que tratase de las relaciones humanas, pero desde el principio supimos que no queríamos retratar una relación de pareja. Se nos ocurrió que fuese familiar.

Estuvimos jugando con diferentes historias y un día me acordé de una noticia que leí unas semanas antes sobre un grupo de chinos que en Barcelona secuestraron a un chico para que su madre les pagase el dinero que debía. Los cogieron y fueron a la cárcel, pero no estaba claro el papel del conductor del vehículo, se pensaba que era posible que el conductor no supiese que se trataba de un secuestro. Aquel detalle se quedó conmigo, ese no saber… dejaba la historia abierta.

Se nos ocurrió el personaje de Zhiyong e inmediatamente surgió ella. Estos personajes, a pesar de ser muy distintos entre ellos, tienen una forma común de reaccionar el uno ante el otro. En principio, además del salto cultural (ella prácticamente se ha criado en España y él lleva solo un par de años), iba a haber también un salto generacional. Nos daba juego que a pesar de ese contraste, compartían algo más profundo; eran familia y pertenecían a la cultura china (Y eso implica entender de forma natural muchas cosas que quizá de otra manera no se entienden tan fácilmente).

 

914 Luz Sanchez-Mejias Alejandro Toro - infocortos

 

I: Dirigís y escribís los dos en este cortometraje, ¿qué tal la experiencia de hacerlo así?

L y A: La experiencia ha sido genial. Desde el principio trabajamos juntos durante todo el proceso. La idea, el guión, la planificación, producción, casting, etc. A pesar de llevar el corto hacia adelante los dos a la vez, teníamos muy claros los puntos fuertes de cada uno y hemos sabido explotarlos.

En otras ocasiones hemos colaborado, cada uno por su parte, en proyectos con más gente, con la fortuna de coordinarnos todos muy bien y aportar cada cual su granito de arena. En lo audiovisual es casi imposible decir que haces las cosas en solitario. Quizá la idea y el guión original los has creado tu, pero si quieres sacar el máximo potencial a tu idea, necesitas que otras personas lo enriquezcan; ya sea en rodaje, en posproducción o poniendo un foco más a la derecha. Todo el mundo que participa aporta algo, y el corto (o largo o el producto final) es diferente, mejor, gracias a todos ellos.

Evidentemente alguien debe actuar de filtro y quedarse con lo mejor de cada aportación, pero es algo en donde participa mucha gente y es importante rodearte de gente con talento, que se preocupa y que aporta, y nosotros en ese sentido hemos tenido muchísima suerte y estamos inmensamente agradecidos, porque todos lo hemos hecho por amor al arte.

LUZ: Desde el principio supe que en rodaje Alejandro llevaría la voz cantante. Él tiene muchísima experiencia, sabe lo que hace, y tiene un talento natural que admiro mucho. Por otro lado, yo disfruto mucho del montaje, de crear la historia y jugar con ella. En rodaje yo estaba para apoyarle y en montaje él me apoyaba a mi. Al final creo que nos hemos sabido complementar muy bien. Los dos teníamos el mismo corto en la cabeza, y eso, a la hora de trabajar en equipo, es fundamental.

ALEJANDRO: Con respecto a la experiencia de trabajar con Luz; la conozco desde hace años, he leído muchas de las cosas que ha escrito y desde el principio supe que quería trabajar con ella. Es muy profesional, tiene un gran conocimiento de cine y tiene una sensibilidad especial para los detalles. Además ella conoce la cultura china y gracias a eso hemos sido capaces de plasmar esa delicadeza tan diferente.

 

I.: ¿Cómo se os ocurrió hacer un cortometraje en este idioma?

LUZ: Estaba una tarde estudiando para un examen final de chino mandarín, y hacía poco que Fátima y Perujo nos habían contado la idea de Números. Estaba estudiando y a la vez pensando en el corto. Después de un rato mirando los caracteres, me vino a la cabeza y escribí a Perujo: “¿Te imaginas que hacemos el corto en chino?”. Se lo dije medio de coña medio en serio, para tantear el terreno. En ese momento Alejandro y yo sólo sabíamos que queríamos colaborar para hacer un corto juntos, no teníamos historia aún. La idea gustó y nos animamos.

 

I.: Evidentemente, al primar el idioma en vuestra idea, los actores tenían que tener rasgos orientales. ¿Os ha sido dificil encontrar a los actores?

LUZ: Mucho. Al principio sabíamos que no iba a ser fácil, pero hemos tenido mucha suerte. Empezamos repartiendo panfletos de casting por los bazares y restaurantes chinos de varias zonas. Nos encontramos de todo, gente dispuesta y gente que se le veía que muchas ganas no tenían. Conseguimos varias candidatas femeninas (teniendo en cuenta que debían tener carné de conducir español), pero ningún candidato masculino.

Después de varias semanas tuvimos la suerte de conocer a Cristina y desde el principio supimos que era para ella. Estábamos empezando a perder la esperanza de encontrar un actor. En principio el personaje masculino estaba planteado para ser el tío de la chica, de entre 40 y 50 años. Cuando entendimos que iba a ser imposible nos abrimos a rebajarle la edad. Finalmente cambiamos la relación familiar de tío a primo y tuvimos la suerte de encontrar a Yong gracias a un compañero de mi clase de chino.

De entre los candidatos que teníamos, nos quedamos con él. Después de todas las dificultades, fuimos capaces de encontrar a los dos actores, que fueron estupendos y que a pesar de la fatiga de rodar en el coche, y de rodar tantísimas horas seguidas, siempre estaban dispuestos a repetirlo una vez más, y con una sonrisa en la boca. Bueno, hasta que decíamos “Acción”.

 

914 frame 2 Luz Sanchez-Mejias Alejandro Toro - infocortos

 

I.: Respecto al rodaje, me imagino que sería complicado para la parte del equipo que no conociera el idioma, interactuar o controlar ciertos aspectos. ¿Quién se encargaba de decidir si una toma era buena o no respecto al diálogo?

LUZ: Durante el rodaje Alejandro se preocupaba de la cámara, el cuadro y el plano y yo del diálogo y los actores. Mi chino no da para tanto, pero acabé aprendiéndome el diálogo. Ellos mismos se corregían si cometían errores, y otras veces yo les pedía que repitieran algunas escenas, indicando las correcciones.

Era todo muy complicado porque Cristina, la actriz, habla español perfectamente, pero Yong, el actor, habla muy poco. Casi como sus personajes, Cristina lleva aquí toda la vida y Yong apenas un par de años. Me comunicaba con Yong en inglés y con Cristina en español, pero llegó un punto que lo decía todo en ingles, y algunas cosas en chino. Al final del día, tenía tal lio mental que soltaba chinadas a todo el equipo sin darme cuenta. Cambiando de un idioma a otro con mucha dificultad.

 

I.: ¿Por qué 914?

L y A: Desde que supimos que íbamos a rodar en chino quisimos aprovechar la riqueza del idioma y los infinitos juegos de palabras que tiene. Se pueden hacer frases enteras sólo con números. A medida que iba avanzando la historia vimos qué clase de juego nos gustaría explotar.

Originalmente se iba a titular “14” por su parecido con el verbo “estar” y “muerto” en chino. Hablando con Yuhao, nuestra traductora de Shanghai, nos dio a entender que ese juego de palabras no funcionaría del todo para un chino, pero que en cambio sí podía funcionar “914” y “morir pronto” o “514” y “yo voy a morir”. Finalmente escogimos 914 como titulo final. Yuhao enriqueció muchísimo el guión y lo llenó de los matices que ofrece idioma chino, que tratamos de no perder en la traducción.

Nos preocupaba que no se entendiese el juego, que se perdiese en los subtítulos, por eso se repite tantas veces a lo largo del corto “nueve uno cuatro” y “vas a morir pronto”, que suenan prácticamente igual en mandarín (jiuyaosi) diferenciándose sólo en los tonos.

 

I.: ¿Cómo planteásteis el plan de rodaje? ¿En cuánto tiempo se hizo?

ALEJANDRO: Debíamos grabar el corto en muy poco tiempo debido a las limitaciones de horarios de parte del equipo, de modo que realizamos un plan de rodaje de una jornada y media de grabación.

Para la primera escena podíamos trabajar con un equipo mínimo y lo rodamos en una mañana; los actores, nosotros y nuestra jefa de producción Sara Beauchy, que nos ayudó también en preproducción y conocía bien el proyecto. Ya la segunda jornada sí fue bastante intensa, contando con todo el equipo trabajando durante todo el día.

El corto se grabó prácticamente en orden cronológico, excepto la escena del semáforo, que se rodó en último lugar.

 

I.: Habladnos de las dificultades que habéis tenido, tanto en la preproducción, rodaje o postproducción.

ALEJANDRO: En cuanto a la preproducción lo más complicado, como ya hemos comentado, fue el casting de actores.

Por otro lado, al rodarse prácticamente todo en exteriores, le dimos mucha importancia a la búsqueda de localizaciones y estuvimos varias semanas visitando los lugares que teníamos planteados. Una vez los encontramos todo fue sobre ruedas.

Tuvimos mala suerte en una localización porque saltaron aspersores de agua pero lo pudimos resolver fácilmente, es más, al desplazarnos unos metros, cambiamos de cuadro y el resultado fue mejor.

En posproducción tuvimos más tiempo para todo y por lo tanto los problemas se han notado menos. Una cosa que nos costó mucho fue la música, era muy difícil explicar con palabras las sensaciones que queríamos, pero Ángel Madero, el compositor, pacientemente nos escuchaba y plasmaba lo que buscábamos, además de aportar su propia visión y sentimiento al corto. Ha sido muy complicado pensar la música, porque debía ser sutil, acompañar, y transmitir cosas muy específicas en cada momento. Hemos acabado todos muy contentos con el resultado, después de nosotros, muy probablemente Ángel sea la persona que más horas y esfuerzo le ha dedicado al corto y el resultado, al menos para nosotros, ha merecido la pena.

 

914 frame 3 Luz Sanchez-Mejias Alejandro Toro - infocortos

 

I.: Estamos acostumbrados a ver muchas posiciones de cámara, pero no lo estamos tanto en los cortos autofinanciados y de bajo presupuesto, y el hecho de sacar la cámara fuera del coche mientras circula, para mí tiene un valor añadido por el riesgo que conlleva. Supongo que sopesásteis esta opción, ¿cómo decidísteis que queríais este tipo de plano y qué tal esa sensación?

ALEJANDRO: Cuando vimos que una parte importante del corto iba a ser una conversación dentro de un coche, quisimos darle el mayor juego posible. No era la primera vez que grababa con vehículos en movimiento, pero para este corto queríamos darle un nuevo enfoque. Me dedique a buscar películas y series con escenas de coche y ver cómo habían resuelto el rodaje, para captar ideas y ver otro tipo de encuadres.

Investigando dimos con la opción perfecta para los encuadres que queríamos hacer, que nos permitía rodar desde fuera con el coche en marcha, mucho más asequible que un camera-car.

Elegimos los momentos en los que queríamos salir del coche y cómo queríamos hacerlo. Al principio los personajes están poco conectados, y los planos desde fuera dan esa sensación de frialdad y separación que buscábamos.  Para el momento en el que Yong abre la ventana era muy importante verlo desde fuera, para transmitir la sensación de liberación que siente el personaje. Dentro el coche eso habría sido imposible. Técnicamente ese fue el plano más tenso, ya que la cámara se encontraba completamente descolgada del vehículo.

 

I.: El rodar con los personajes circulando en un coche no deja de ser un poco liante, y gran parte del corto transcurre con el vehículo en marcha. ¿Qué tal con el sonido, el cámara, …? ¿Cómo os la apañábais y cuántas personas iban en el coche?

ALEJANDRO: Lo más importante en este tipo de grabaciones es la localización, era fundamental una carretera tranquila y tenerlo todo bastante ensayado. Fueron las secuencias que más planificadas teníamos; acting, encuadres, colocación de cámara, recorrido de los coches, hasta la marcha en la que debíamos ir para que el motor sonara lo menos posible.

El diseño de sonido que hizo dentro del vehículo Miguel Carretero fue espectacular, ocultó 4 micros para captar la conversación y todos los sonidos. Con el inconveniente de que tenía que controlar esa grabación in situ; se llevo todo el día metido en el maletero del coche, que era enano.

LUZ: Para las escenas grabadas desde atrás, en el coche íbamos los actores, Miguel escondido en el maletero, y Alejandro y yo en los asientos de atrás. Para los planos desde fuera, Alejandro se encargaba del encuadre y se montaba en el coche de producción que iba delante con el resto del equipo. Yo me quedaba agazapada detrás de uno de los asientos, pendiente del acting, del diálogo y de darle en el codo al actor para que empezase a hablar.

 

I. : Me gustaría saber el tipo de cámara que habéis utilizado. La fotografía está muy cuidada y hay muchas imágenes con una gran potencia. ¿Ha sido complicado iluminar ciertos espacios?

ALEJANDRO: El corto se ha grabado íntegramente con una canon 5D Mark III y principalmente hemos utilizado la luz natural o artificial que las diferentes localizaciones nos brindaban. Solamente en el aeropuerto necesitamos apoyo de leds para rellenar un poco a los personajes. En el resto de escenas contábamos con Gabriel Gascó para explotar la luz natural y usarla a nuestro favor.

La escena del semáforo puede parecer a priori, la mas compleja en cuanto a iluminación, pero en realidad son las propias luces de la señal, nada más. Quisimos jugar con ellas, con el tiempo de espera, con los colores y lo que transmitían, el parpadeo, y las pausas. Nos pareció un efecto visual que reforzaría las palabras y sentimientos de los protagonistas.

LUZ: Esta escena fue una de mis favoritas en montaje, pero también la más delicada en cuanto a tiempos, era completamente esclava de las luces. Estaba planificada para comenzar con el semáforo en rojo y terminar en verde, pero los tiempos debían seguir su orden, y el parpadeo de la señal de peatones no podía adelantarse, retrasarse o repetirse.

 

914 poster Luz Sanchez-Mejias Alejandro Toro - infocortos

 

I.: ¿Nuevos proyectos? ¿Esta vez por separado o co-dirigiendo o co-escribiendo?

LUZ: Acabamos de estrenar éste, así que me voy a dar un tiempo de descanso. Pero desde luego me encantaría repetir. Me gustaría seguir co-escribiendo y co-dirigiendo historias. A pesar de que he dirigido alguna cosa, me siento mucho más cómoda en el papel de montadora. También disfruto mucho del proceso de escritura, que al fin y al cabo, no es muy diferente del montaje.

Estaría encantada de poder repetir con Alejandro en otro proyecto, ha sido una gran experiencia trabajar con él y aprender de él.

ALEJANDRO: Por supuesto que sí. Ha sido una gran experiencia, me gusta mucho la forma de trabajar de Luz y hacemos un buen equipo.

Con respecto a los nuevos proyectos continúo con los de mi productora Neipol Films, junto a Hugo Cabezas, con el que llevo años trabajando.

 

 

En definitiva, “914” es un corto muy bien realizado, donde todo está sumamente cuidado, tanto planos, iluminación (aunque sea natural debe ser bien usada), montaje, ritmo e intenciones, cuyos directores han sabido llevar la historia a buen puerto.

Tanto la atmósfera del cortometraje, el sonido o la banda sonora, ayudan a hacer un trabajo muy sólido, unido y conjuntado.

Todo está correctamente hilvanado, cosido, marcado en la historia y en los personajes. Un cortometraje que llega al espectador, donde nada destaca por encima de nada, aspecto que lo hace grande.

 

Si aún no has visto “914”, de Luz Sánchez-Mejías y Alejandro Toro, pincha aquí para verlo.

 

 


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