Pocas veces un director de cine decide hacer su primer corto cuando ya lleva varios largometrajes a sus espaldas. Es el caso de Carlos Iglesias y su primer corto HERMANAs. Nominado en dos ocasiones a los Premios Goya en las categorías de Mejor Director Novel, por «Un franco, catorce pesetas» y Mejor Actor Revelación, por su papel en «El Caballero Don Quijote», este actor, guionista, director y polifacético cineasta, se adentra en la relación de dos niñas en una situación muy concreta: una de ellas, adinerada, acomodada y mimada, se niega a que la hija de su empleada de hogar se haga pasar por ella para poder ser atendida por el seguro médico privado que tiene su familia.

No falta la crítica social y el reivindicativo mensaje de despertar conciencias y maneras, la precariedad laboral o, por supuesto, la inmigración y asistencia sanitaria. En definitiva, un corto que toca multitud de aspectos relacionados con el comportamiento humano en una sociedad que ya debería de haber evolucionado y aprendido del pasado.

Carlos Iglesias nos concede esta entrevista para hablarnos de su cortometraje, aún en distribución, donde nos cuenta en detalle cómo lo puso en pie. Nos contagia, de esta manera, sus ganas de mostrarlo y de que la gente lo valore y lo disfrute.

 

Fotograma del cortometraje HERMANAs

Infocortos: ¿De dónde surge la idea de HERMANAs?

Carlos Iglesias: Surge cuando conocí a las dos mellizas, las protagonistas del corto. Me parecieron que eran muy buenas actrices y, a la vez de distinta personalidad. La actitud que mantenía una con otra me llevó a pensar que podían ser rivales en alguna historia. Obviamente era más fácil imaginarlas en un corto que un largo en ese momento, sobre todo porque, sabiendo lo que se tarda en hacer un largo, pensé: “van a crecer y van a ser ya unas mujercitas cuando quiera hacer la película”. Entonces recordé esta historia que, precisamente, era una historia que yo quería contar y que tiene algo que ver con la inmigración, que ha sido un poco la temática que yo he seguido en mis películas -o bien éramos nosotros los inmigrantes o eran otros los que llegaban aquí- incluso hice un documental sobre la inmigración rumana en España. Por todo esto, me pareció muy justo hablar de ello, de esa Seguridad Social que muchas empleadas del hogar no tienen por el hecho de ser extranjeras, bien porque ellas no quieren tenerlo para ganar un poco más y no descontarse la cuantía de la Seguridad Social, o bien porque se considera que ese trabajo no es un trabajo normal y corriente como cualquier otro y que no necesita de ese seguro que necesitamos todos.

 

I: ¿Qué fue primero, la idea de la historia o el querer hacer un corto?

C. I.: Realmente, para ser justos, yo quería hacer un corto porque intenté en ese período levantar un largometraje bastante complejo que no fui capaz y me quería quitar el mono de rodar. Esto es un vicio…, es un vicio tremendo y carísimo además, y me apetecía mucho volver a rodar, reunirme con mi equipo, dirigir actores, estar yo mismo delante de la cámara y, bueno, de pronto caí y pensé que lo más sencillo era hacer un corto que se pudiese resumir en un fin de semana. Llamé a mi gente, a los técnicos habituales con los que trabajaba, se lo planteé, les dije: “mira, quiero hacer un corto ¿os apetece que trabajemos? Dinero hay muy poco”. Eso ya es sabido en un corto. Si es sabido incluso en un largometraje, pues imagínate en un corto. Absolutamente todos, y esto es un reconocimiento público que tengo que hacer, dijeron que sí. Fijamos una fecha y en un fin de semana nos ventilamos el corto. Unos amigos nos cedieron esa casa maravillosa que sale, y así es como se hizo HERMANAs.

 

I: Es tu primer corto, lo normal es hacer primero cortometrajes y después hacer largometrajes, lo tuyo ha sido completamente al revés. Primero has estado en la zona largometraje y después has hecho tu primer corto. ¿Cómo es la experiencia? Supongo que distinta, ¿no?

C. I.: Sí, obviamente es distinta. Es menos compleja, menos larga de digerir en todos los sentidos, y muy gratificante por otro lado porque sigues contando una historia, más apretada eso sí. A mí los cortos siempre me han gustado muchísimo, lo que ocurre es que yo no vengo de una escuela de cinematografía, yo soy un actor que ni siquiera quería dirigir una película. Cuando hice “Un franco, catorce pesetas”, lo único que perseguía, ya que había escrito el guión, es hacerle un homenaje a mi padre haciendo yo mismo ese personaje, pero fueron otros los que me dijeron que si me comprometía con la dirección ellos se metían en la producción, y si no era así no lo harían, porque iba a ser la mosca cojonera del director de turno y no le iba a dejar trabajar, ni él iba a aportar el alma que yo podía aportar a la película, con lo cual no tenía mucho sentido. Me dio mucho susto, no te lo puedes imaginar, porque era una responsabilidad tremenda para alguien que no ha hecho nunca un corto siquiera, pero lo consulté con la familia y con los amigos y me dijeron: “mira, llevas tanto empleado en intentar sacar este proyecto, que de perdidos al río”. Y es lo que hice, me rodeé de unos técnicos maravillosos, el que menos había hecho habría hecho unas veinticinco películas en el momento que rodó conmigo. Así que ellos me solucionaron las partes técnicas que yo ignoraba en aquel momento y que era necesario conocer, obviamente, y yo me quedé justamente en la historia, en la dirección de actores. Les hacía un planteamiento sobre como lo había imaginado o como lo había soñado y ellos, o bien me daban la razón o bien me corregían el plano en función de lo que ellos pensaban, y así salió “Un franco, catorce pesetas”.

 

I: Actor y director también en este corto, los personajes todos femeninos menos tú, ¿tenías ya pensado el elenco artístico?, bueno, en principio con las niñas sí según me cuentas.

C. I.: Sí, las crías sí, las crías fueron las primeras en las que pensé. Después, obviamente, como no podíamos pagar nada tuve que echar mano de grandes actrices muy cercanas a mí. Paula, que es mi hija; Eloisa, que es mi mujer; y una gran amiga que hace de búlgara y que estuvo por la labor desde el primer momento; bueno, y yo mismo. Así que en eso se resumía el elenco del corto. Pero en cualquier caso, si hubiera podido pagar, posiblemente hubiera hecho el mismo casting.

 

I: La trama gira en torno a la historia de dos niñas y su comportamiento, ¿cómo es trabajar con niños protagonistas? ¿Habías trabajado antes con niños aunque sea en tu faceta de actor? Supongo que es distinto a dirigirlos.

C. I.: Sí, he trabajado con niños. En “Un franco, catorce pesetas” hay un niño que realmente soy yo en la película, y en “Manos a la Obra”, la serie, infinidad de veces han aparecido niños. Otra cosa es que tengas la responsabilidad de la dirección, entonces eres tú mismo el que tienes que tener mano izquierda para llevarles. En el caso de las dos hermanas, la verdad es que ha sido muy sencillo porque, primero, son unas crías que están muy equilibradas y eso es importantísimo. Son niñas cuando no tienen que actuar y son actrices cuando tienen que actuar, y eso, para cualquier director, es maravilloso. No están resabiadas en absoluto, con lo cual son dóciles, fáciles de llevar, y encima poseen una intuición, que eso es básico para cualquier actor, poseen una intuición propia e intrínseca en ellas, que funciona maravillosamente. También es cierto que los personajes tenían que ver con niñas de verdad, es decir, no las hacía hacer cosas que no fueran creíbles para ellas, y en ese sentido fue muy fácil.

 

Fotograma del cortometraje HERMANAs

I: En el corto se tratan muchos temas sociales. Se trata la inmigración, la precariedad laboral, la atención sanitaria… En definitiva, deficiencias sociales que estamos acostumbrados a ver o a vivir, que hasta parece que esté normalizado a veces. Este es un problema, al fin y al cabo, que muchas personas tienen que convivir y salir a flote como sea. Sin embargo, el corto está ambientado en su mayor parte en al menos hace quince años atrás, ¿crees que hemos cambiado algo?

C. I.: Muy poco. Con respecto a las empleadas del hogar, la gente que nos limpia en las casas, reconozco, por lo que me han contado, porque estaría bueno que la persona que la persona que limpiara mi casa no estuviera asegurada, hasta ahí podríamos llegar. Pero es cierto que mucha gente, incluso sin maldad ninguna, se ha olvidado de hacerlo o no ha recordado jamás que había que hacerlo o que debería hacerlo, ni tampoco se lo ha reclamado la empleada, o bien por miedo de perder el trabajo o bien por lo que te decía antes, que es algo que también se verbaliza en el corto, y es que quiere ganar un poquito más sin tener que dárselo a la Seguridad Social. En fin, creo que es un trabajo muy ingrato, que no tiene un reconocimiento legal como cualquier otro y es algo sorprendente porque es un trabajo más, no tiene mucho sentido que sea así.

 

I: El rodaje, ¿qué tal? Háblanos un poco sobre la parte técnica, ¿cómo se abordó en este sentido el corto?

C. I.: Pues hombre, como estábamos todos y yo había pedido un favor a mis técnicos, en fin, yo pensaba que no dispondríamos de unos mínimos muy aceptables porque pensé que ya que les pedía un favor no se iban a traer lo mejorcito que tuvieran. Pero se trajeron lo mejor…, lo mejor. Hemos tenido grúa, una steady cam, unos técnicos absolutamente entregados, hemos tenido un sonido perfecto, la ambientación cojonuda, en fin…, el decorado no puede ser mejor. En ese sentido todos los técnicos fueron muy generosos, dieron lo mejor de ellos mismos porque, creo, además, no quieren ni pueden trabajar con menos. Ellos si lo tienen y lo saben utilizar, obviamente, te lo traen porque quieren que al final lo que se vea sea perfecto. También va su honra en ello y, efectivamente, aquí se volcaron.

 

Cartel del cortometraje HERMANAs

I: El resultado, desde luego, está ahí. Tiene una buena fotografía, el sonido fabuloso, interpretación… Son diez minutos de una pequeña historia social, lleva ahora mismo veintidós selecciones en festivales, la mayoría sociales o con proyecciones dedicadas a la infancia y la adolescencia. ¿Qué balance haces hasta este momento del corto?

C. I.: Pues muy positivo, la verdad es que muy positivo. Sorprendente para mí porque no tenía el hábito, como te he dicho antes, de conocer este mundo del cortometraje. De hecho tú sabes que te he consultado cantidad de cosas que yo ignoraba del tema. Es cierto que tiene mucha repercusión, y eso es maravilloso porque, al fin y al cabo, es lo que persigue cualquier autor, el que se vea lo que ha hecho con más o menos esfuerzo. Lo que se pretende siempre es que se vea, que llegue al público, y que deje alguna huella en alguien. En fin, que de alguna forma no pase desapercibido, y al parecer eso lo está consiguiendo y es algo que me llena de orgullo a mí y a todos los que hemos participado en ello.

 

El cortometraje HERMANAs sigue en distribución con Infocortos. Haz clic aquí para ver su web, donde podrás encontrar más fotogramas, información sobre el reparto y el propio director, ver todas las selecciones o descargar el dossier de prensa.

 

 

 

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