Por mis años y experiencia en el mundo del cortometraje, ya había visto muchos cortos experimentales, de videocreación, de arte, videoarte…, además, estoy relativamente familiarizado con la danza contemporánea y, de repente, llegó Ladia.

Álvaro Congosto, su director, me envió un enlace para visionar el cortometraje que, ahora, comenzamos a distribuir con Infocortos.com. Me puse los cascos, pantalla completa y le di al play. Resultado: una maravilla.

No es fácil encajar en festivales los cortos experimentales aunque, Ladia, no creo que sea un corto puramente experimental. Es una historia con mucha potencia visual y narrativa que atrapa al espectador desde el primer momento.

Ladia impacta y llega. Se acompaña por una puesta en escena magnífica, como lo es su sonido y su fotografía. Y un montaje que envuelve al espectador y lo lleva a vivir las distintas sensaciones tan cercanas y tan distantes de Ladia.

 

 

Esta es la entrevista que le hicimos a Álvaro Congosto sobre su cortometraje:

Infocortos: ¿Qué es Ladia?

Álvaro Congosto: Buena pregunta, David. Esta es una pregunta que yo me hecho bastantes veces. LADIA es lo que en Inglés se considera un ¨Dance-Film¨, y cuya traducción más cercana es Video-Danza. Este es un término que no me acaba de convencer, porque, ante todo, LADIA es una película, no un video. LADIA usa el lenguaje cinematográfico para comunicar una experiencia. En este caso la experiencia de LADIA, que es un personaje inventado por la coreógrafa e intérprete de la obra (Sandra Kramerova), y que sale de juntar los nombres propios de LAra Croft, el personaje del videojuego Tomb Raider, y NaDIA Comaneci, la mítica gimnasta. Y bueno, la pieza dura 7 minutos así que entra dentro de lo que se considera un cortometraje.

I.: ¿Qué nos podemos encontrar al ver Ladia?

A.C.: Pese a que se trata de un ¨dance-film¨, estamos hablando de danza contemporánea, así que nadie espere una bonita coreografía tipo El Lago de Los Cisnes. LADIA es un cortometraje muy físico, en el que el cuerpo humano en movimiento se convierte en el centro de atención. No es una pieza narrativa al estilo convencional, pero lo que si comparte con el cine narrativo es que ante todo es una experiencia emocional, en la que se involucra al espectador en el viaje de LADIA.

 

 

I.: El corto está lleno de fuerza, de lucha y de esfuerzo ¿es el reflejo del propio esfuerzo físico y mental al que se ve obligada la mujer en la sociedad contemporánea?

A.C.: Efectivamente. Tanto Lara Croft como Nadia Comaneci representan un modelo de mujer de éxito que lucha y vence todas las adversidades. Lo que la película pretende explorar son todos esos sacrificios que este modelo conlleva y que muchas veces no salen a la luz. Y aquí el género juega un papel por desgracia muy relevante. Y es que no se trata sólo de que LADIA y todas las mujeres a las que representa superen sus obstáculos, sino que a la vez deben mostrarse continuamente impolutas y atractivas. Las lágrimas, el sudor, las lesiones, las facciones arrugadas por el esfuerzo, todo esto es algo que se ven obligadas a esconder en esta sociedad. Y es esto lo que pretende denunciar LADIA. ¿Es el éxito un objetivo a cualquier precio? ¿Cuales son los límites del cuerpo humano y es realmente necesario forzarlos?

I.: ¿Cómo surge la idea de rodar un corto de este tipo?

A.C.: Sandra presentó esta coreografía en los escenarios de Nueva York y al verla me pareció que el material podía funcionar muy bien como película ya que la pieza era de una fuerza y crudeza estremecedoras. Mi objetivo a la hora de filmar LADIA no era otro que poder transmitir con imágenes lo que todos los que estábamos en esa sala sentimos al ver el espectáculo. Por cuestiones de trabajo llevo bastante tiempo filmando espectáculos en directo y soy consciente de lo difícil que es traspasar a la pantalla las sensaciones del directo, así que este era un bonito reto que estaba dispuesto a asumir.

 

 

I.: Un diseño sonoro soberbio y un montaje narrativo fantástico apoyan esa fuerza visual del cortometraje. Háblanos de estos tres pilares: sonido, montaje y fotografía.

A.C.: Pues me alegra mucho oír esto, porque esos son para mi los tres pilares del lenguaje cinematográfico junto con el diseño de producción. En esta ocasión, lo que hicimos fue traer a Sandra al sótano de un edificio al que teníamos acceso, y le dejamos que adaptara la coreografía al lugar. Jim, el director de fotografía, y yo nos sentamos a observarla y grabarla en plano general mientras la representaba delante nuestro. Con ese material nos sentamos a analizar cada uno de los momentos de la coreografía para diseccionarla en pequeños cachitos para luego poder filmar por separado. Para Sandra fue un gran reto trabajar así, porque la coreografía tiene muchos picos de esfuerzo que si yan son dificiles de alcanzar al interpretar la pieza íntegra, aquí le pedimos que nos diera la misma intensidad pero en momentitos aislados de 10-15 segundos. Obviamente no cambiamos nada de su coreográfia, pero si diseñamos tanto la iluminación como los encuadres y movimientos de cámara para que pudieran transmitir la emoción necesaria en cada momento.

Después de dos jornadas de grabación de 14 horas cada una, conseguimos filmar todas las piececitas que una vez juntas recrearían la coreografía. Como era de esperar, una vez puestas todas las piezas juntas, el resultado no me hacía sentir nada parecido a lo que sentí en el escenario, así que aquí es cuando el verdadero trabajo de edición comenzó. El objetivo, una vez más era recrear esas sensaciones específicas que me había transmitido el espectáculo, así que me tomé total libertad para cambiar el orden de ciertos movimientos, repetir u eliminar otros y utilizar recursos visuales propios del cine experimental, que me permitieran recrear esas sensaciones.

Una vez terminado ese proceso, fue cuando trajimos a bordo a los diseñadores de sonido, Jon Lloyd y Joy Song. Jon ya se había encargado de la banda sonora del espectáculo en directo, pero aquí le pedimos algo muy diferente que nos permitiera acercarnos a esas sensaciones del directo. Trabajamos en tres planos sonoros principales: uno que nos permitiera acercarnos al mundo más intimo de LADIA y para el regrabamos sus respiraciones, sus lamentos, sus suspiros, todos esos pequeñitos sonidos que nos hacen sentirnos tan cerca de ella. El segundo plano sonoro se centró en el espacio. Como sus movimientos, sus saltos, sus pasos, sus golpes, resonaban en el espacio de la ficción que habíamos creado. Y por último, el último plano sonoro está centrado en poder transmitir al espectador la emoción concreta que LADIA siente en su interior en cada una de las partes de su viaje. Esta es la parte más ¨músical¨, por llamarla de alguna manera, aunque todo son sonidos fundamentalmente atmosféricos.

Te puedes hacer una idea de que a estas alturas el material habia sufrido ya muchas transformaciones que a simple vista lo alejaban cada vez más de lo que era la coreografía original. Mi sorpresa fue que al enseñárselo a Sandra ella me confesó que esta era la versión que más se acercaba a lo que la coregrafía le hacia a ella sentir.

 

 

I.: Un corto aún sin estrenar, ¿alguna fecha prevista?

A.C.: Estamos terminando los últimos flecos y para Enero de 2018 empezamos poder comenzar con la distribución.

I.: ¿Qué esperas de la distribución en festivales?

A.C.: Esto es toda una incógnita para mí. Mi anterior trabajo, The Suitor (thesuitorfilm.com), es bastante narrativo y ha funcionado muy bien en festivales. Yo espero que LADIA tenga buena acogida en festivales de Cine y Danza, pero estoy ansioso por saber como lo van a recibir otros festivales de temática más amplia.

 

Aquí puedes ver el trailer de Ladia:

 

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